A grandes rasgos cualquier telescopio podemos considerarlo formado por dos partes: el objetivo y el ocular. Según el tipo de telescopio podremos encontrarnos con multitud de modelos tanto de objetivo, como de ocular, pero en resumidas cuentas podemos decir que la función principal de un cualquier objetivo es obtener una imagen del objeto observado lo más nítida y luminosa posible, mientras que la función del ocular es presentar al ojo dicha imagen de la forma más legible posible, agrandándola lo que sea necesario.
Es decir, un ocular no deja de ser una lente de aumento, más o menos compleja, pero una lente de aumento a fin de cuentas. Poco, o nada, puede hacer para mejorar la calidad de imagen obtenida por el objetivo, en cualquier caso se debe procurar que no añada nuevos defectos a la imagen, las llamadas aberraciones.
Poder de aumento
En un telescopio el poder de aumento va a venir dado por la relación existente entre la distancia focal del objetivo, y la distancia focal del ocular: dividendo el valor de la focal del objetivo entre la focal del ocular. De este modo si por ejemplo tenemos un objetivo con una distancia focal de
Evidentemente todo tiene un límite y no resulta posible incrementar indefinidamente el aumento de un telescopio a base de utilizar oculares con una distancia focal cada vez menor. Existe un valor límite útil más allá del cual la imagen obtenida no resulta aprovechable. Este límite corresponde, de forma aproximada, a unas dos veces el diámetro del objetivo en milímetros. Es decir, un objetivo con
Se trata de un punto importante a la hora de adquirir el instrumento; en función del uso que deseemos darle un poder de aumento u otro será el más adecuado, y sobre todo se debe desconfiar de las "ofertas" que prometen aumentos espectaculares para telescopios realmente pequeños.
Tipos de Oculares
En el siglo XVII Huygens acoplando dos lentes situadas a una distancia determinada. La lente situada hacia el objetivo recibe el nombre de "lente de campo", y la otra "lente del ojo". A este modelo de ocular se le llama ocular Huygens "H", se trata de un modelo económico capaz de abarcar un campo de unos 35º, siendo bastante acromático. Una variante de este ocular es el "HM" ideado por por Mitenzwey. En este ocular se sustituye la lente de campo que en el Huygens simple es plano-cóncava, por otra cóncavo-convexa. El ocular Ramsden "R", similar al Huygens, funciona bastante bien incluso con los telescopios más luminosos. El principal problema que presenta es que el plano focal está muy próximo a la lente de campo, asi que cualquier partícula de suciedad situada sobre esta lente se vuelve visible durante las observaciones, algo notablemente molesto. El ocular Kellner "K" es una versión mejorada en el que la lente del ojo es sustituida por un par de lentes que amplian el campo útil a 40º. Eso si, el problema de la suciedad en la lente de campo permanece.
Estos oculares, si bien perfectamente utilizables, presentan el inconveniente de distorsionar la imágen, sobre todo en las regiones cercanas a los bordes. Esta distorsón provoca que las líneas rectas aparezcan curvadas más o menos según la calidad del ocular. Para solventar este inconveniente se diseñaron los llamados Oculares Ortoscópicos "O", formados por un mayor número de lentes. Uno de los diseños de ocular ortoscópico más frecuente el de Abbe formado por un conjunto de 4 lentes. Tres de ellas forman unidas lo que sería la lente de campo, mientras que la cuarte actúa como lente de ojo. Ofrece un campo de 40º. Hay otros tipos de oculares ortoscópicos como por ejemplo el König que ofrece un campo de 50º, pero en cualquier caso, para un aficionado podemos decir que el Abbe va a ser uno de los que ofrezca una mejor relación calidad/precio.