El Reiki es una práctica de origen japonés que se basa en equilibrar el cuerpo y la mente.
El reiki es una una técnica de curación tradicional, que en ningún momento debería sustituir a la consulta de un facultativo cualificado, por la cual un emisor, o canal, transmite su energía vital a través de las manos hasta un receptor para así eliminar potenciales dolores y molestias. Puede considerase un complemento natural de la medicina moderna, pero nunca un sustituto.
El reiki busca alcanzar la armonia en física, espiritual, y emocional en sesiones que pueden rondar los 60 minutos de duración. Los efectos del reiki son equilibradores.
El paciente debe descalzarse y recostarse en una camilla portando ropa cómoda. El reikista, o persona que practica reiki, puede ayudarse de una suave música ambiente que ayude a alcanzar el punto de relajación adecuado. Seguidamente coloca sus manos sobre las zonas problemáticas del paciente, a modo de masaje, tratando de armonizar energías. En reiki normalmente se realizan cuatro sesiones en días consecutivos.
Hay que tener en cuenta que no se trata de ningún tipo de religión, tan solo una terapia natural. No existe una formación reglada sobre reiki, es decir no hay cursos oficiales sobre reiki, únicamente seminarios en los que un Maestro de Reiki, o maestro reikista, imparte la formación necesaria para iniciarse en este mundo. Es importante tener en cuenta que no se puede recibir la formación a distancia.
Se crea o no en los postulados del Reiki, las técnicas de masaje empleadas son súmamente relajantes. Ideales para aquellos que buscan masajes suaves. Algo que merece la pena experimentar.