Los estiramientos resultan fundamentales para recuperar la longitud de músculos contraidos en exceso, o disminuir la rigidez de éstos. Algo vital tanto en el deporte, como en la vida diaria.
- Para estirar adecuadamente un músculo se debe llevar a un estado de tensión en el que se note precisamente eso: tensión en forma de pequeñas molestias. No debe llegarse hasta el punto de dolor pues ese dolor nos está indicando que empezamos a causar daños en el músculo afectado. Justo lo que pretendemos evitar con los ejercicios de estiramiento. Debemos estirar, no causar pequeñas roturas en las fibras. Tras llegar al punto de tensión debemos esperar unos instantes mientras va remitiendo la sensación, para después volver a alcanzar una nueva tensión.
- Prestar atención a la respiración es importante pues en el proceso de expiración el estiramiento es más fácil.
- Al estirar un músculo debe hacerse desde ambos extremos para evitar que el músculo se desplace en lugar de estirarse.