Los estiramientos tienen una relación directa con la flexibilidad, como bien sabe cualquier deportista. Unos estiramientos bien realizados pueden ser la forma más eficaz para evitar una lesión deportiva.
Un simple ejemplo lo encontramos en los músculos isquiotibiales. Corredores, o deportistas que deban forzar mucho sus piernas, tienen grandes posibilidades de lesiones en el juego flexor de la pierna a menos que la longitud de los músculos isquiotibiales sea la correcta. Y en ocasiones esto sólo será posible con unas adecuadas sesiones de estiramientos. Sesiones que con demasiada frecuencia se llevan a cabo a posteriori, tras la lesión, y durante el periodo de rehabilitación a cargo de un fisioterapeuta.
Pero al mismo tiempo, los estiramientos tambien influyen notablemente en la relajación de la persona. No pocas veces, tras una larga jornada de trabajo en la oficina, al levantarnos de la silla tendemos a estirarnos de forma casi instintiva. Y si, realmente nos sentimos mejor. Más relajados.
Existen numerosas técnicas de estiramientos más o menos establecidas: en gimnasios, en centros de rehabilitación a manos de fisioterapeutas, practicando Yoga, practicando Tai Chi, etc. Sea como sea siempre se busca relajar la musculatura, controlar la respiración, y liberarse de toda sensación de estrés, tensión, o ansiedad.