La técnica de reflexología, o reflexologia podal, se basa en realizar masajes en determinadas zonas de los pies para aliviar dolencias. En este sentido no deja de ser otro de los muchos estilos de masaje zonal que pueden remontarse perfectamente a la época de la antigüa grecia.
En reflexologia podal cada zona del pie represente, tiene una relación directa, con una zona concreta del cuerpo. Qué existe una conexión nerviosa. Al igual que se postula en la acupuntura. Mediante el correcto masaje se pueden estimular dichas zonas pudiendose calmar dolores, o incluso prevenir determinadas enferemedades. Se ayuda a recuperar el equilibrio.
La presión suele realizarse mediante el pulgar al tiempo que se realizan ligeros movimientos de giratorios. El pie del paciente conviene que se encuentre sobre las rodillas del masajista, por lo que es cómodo que dicho paciente se encuentre en posición horizontal, tumbado. El masaje siempre debe ser lento, deliberado, y con movimientos circulares. Las sesiones deben espaciarse adecuadamente para permitir que el cuerpo de deshaga de las toxinas liberadas con el masaje, en este sentido, un pequeño descanso, o incluso un breve sueño, tras el masaje podrían ser de gran utilidad.
Se debe evitar este tipo de masaje en caso de tener heridas importantes en los pies o problemas circulatorios.